Aprovecha las vacaciones para adquirir las mejores herramientas: métodos de estudio, curso de lectura rápida, memorización ¡Anticípate al estudio! ¡No lo dejes para el final!

Desgraciadamente, es práctica habitual que las preocupaciones de los padres, derivadas de las notas de sus hijos a lo largo del curso, hagan su aparición con toda su intensidad y desabrimiento cuando el curso toca a su fin. Las consecuencias resultan poco menos que evidentes: se pretende obre un gran milagro en el escaso tiempo restante. 

La conducta humana, por lo general, tiende a resolver los problemas cuando estos hacen su aparición, no antes, lo cual no deja de ser un gran error. El gran perjuicio que se deriva suele ser, nefasto. El escasísimo margen del que se dispone, tras cosechar suspensos de forma reiterada, para encauzar y llevar a buen puerto el curso académico es, realmente, muy complicado si bien no es imposible.

Tratándose de los resultados académicos, la experiencia nos demuestra que toda acción orientada a la prevención de situaciones desagradables por  parece no tener hueco alguno en nuestros modos de comportamiento a pesar que la prevención de dichas contingencias debiera de constituir la norma de actuación y no la excepción.

¿Qué podemos hacer después de las notas finales?

Una vez que la situación generada por los resultados escolares ha sido atendida de la mejor manera posible en función del escaso tiempo disponible, y obtenidas las calificaciones finales, con distinto grado de aceptación y grandes dosis de resignación, se da por concluido el curso académico. Se da entonces inicio al largo periodo vacacional. Durante casi tres meses los alumnos no tienen, por lo general, más cometido que realizar de los pocos ejercicios asignados por el centro educativo para la época estival.

Los meses de verano significan una inmejorable época para asimilar nuevas metodologías. Sin preocupaciones y sin estrés es el mejor momento para adquirir técnicas que posibiliten a los alumnos el estudio. También es un buen momento para acercarse a las materias del siguiente años. Una asimilación anticipada de aquellas materias que pudieran suponer una mayor dificultad de aprendizaje nos será de gran beneficio.

Actuar con anticipación durante el verano, aprendiendo materias que serán objeto de estudio en el transcurso del próximo curso escolar, o adquiriendo una adecuada metodología de estudio, supone una gran dosis de madurez, visión, perspectiva e iniciativa. Actuar con anticipación, sin duda, redundará en nuestro propio beneficio,  tanto de padres como de hijos. Obtendremos tranquilidad, confianza, seguridad y éxito tanto en los estudios como en el proceso y resultado de los mismos.

Recuerda que la lectura por su importancia, efectos y significado constituye la habilidad intelectual por excelencia. Es la ventana al conocimiento y constituye la base de tu formación. Así que te animamos a que aproveches el verano para convertirte en un lector altamente eficaz. Para ello puedes acceder a nuestra plataforma Lekturalia.com. Transforma tu lectura con alguno de nuestros cursos de lectura rápida.